¿Como se obtendría mejor aprendisaje? (Puedes elgir más de una respuesta)

2.3 Valores actitudes hacia medio ambiente

La mayoría de los niños, los adolescentes y jóvenes evidenciaron una acertada y preliminar madurez social en diferentes niveles, en lo que se refiere a la apreciación de la magnitud de los problemas ambientales y que éstos afectan la unidad de la sociedad con el medio ambiente.

El estudio e investigación realizada, así como los métodos y técnicas y las respuestas permite revelar los valores, sentimientos y cualidades de los adolescentes y jóvenes en su relación con el medio ambiente siguiente:

Confieren gran importancia social a las actividades y tareas que se proponen para el mejoramiento del medio ambiente;

Expresan que en toda profesión debe practicarse la protección del medio ambiente;

Advierten que la protección del medio ambiente es un deber personal, familiar, comunitario, estatal e internacional; Atribuyen un motivo cívico primordial a la actitud favorable del hombre frente el medio ambiente como un deber con la patria y el Estado;

Necesidad de asumir la conciencia de la responsabilidad civil y ciudadana, así como del Estado por la protección del medio ambiente;

Consideran no solo el daño directo que las personas pueden ocasionar al medio ambiente sino, además, la actitud apática e indiferente de ellos mismos y otras personas que asumen una conducta indiferente ante las acciones de deterioro de los demás;

Destacan la base y premisa humanística que tiene la relación del hombre, la sociedad y el medio ambiente, y a pesar de la complejidad de esta relación y unidad, expresan que es posible el desarrollo con la protección.

Reconocen, aunque no todos, así se observó, que la protección del medio ambiente y las acciones que realizan la hacen como un esfuerzo, como una labor adicional, como un trabajo voluntario y no como un deber ciudadano y una necesidad de la época contemporánea;

Expresan la necesidad de subordinar y concebir, y los procesos tecnológicos con la protección;

Generalizan la importancia de jerarquizar y adoptar prioridades sobre las principales medidas que se deben adoptar para lograr el óptimo aprovechamiento y utilización racional del medio ambiente;

Reconocen, la imperiosa necesidad de asumir actitudes que se reviertan en la protección del medio ambiente mediante comportamientos favorables y, en especial, la participación de ellos sobre: la utilización económica de los recursos energéticos, la restauración de las zonas afectadas por la producción industrial; la disminución del ruido - que comienza su agudización paulatina en estas regiones -, la conservación de las fuentes de agua y hasta la utilización de la basura, que algunos alumnos valoraron como un tesoro.


“La actividad más importante que se puede hacer ante el medio ambiente es educar desde niño al hombre ya que una persona correctamente educada resulta útil para toda la sociedad y para el medio ambiente”.

2.3.1 Relación valores actitudes y creencias

Los valores son más centrales y estables que las actitudes. Las actitudes reflejan los valores más relevantes que una persona tiene sobre el mundo y sobre sí misma.

Las creencias están en la base de todo comportamiento, individual o colectivo. Al examinar las creencias, es muy importante tener presente que:

(a) Las creencias pueden ser conscientes o inconscientes (por ejemplo, las normas sociales), de hecho, muchas creencias no son conscientes

(b) Hay creencias contradictorias, especialmente en el campo de los conflictos de valores y creencias conscientes e inconscientes:

(c) Las creencias conscientes se hacen a un lado durante una situación específica, permitiendo que predominen las creencias inconscientes. Al final del día, la creencia más fuerte es la que se impondrá.

El comportamiento no es cuestión de suerte. Más bien, el comportamiento tiene una estructura, se respalda con razones y es dirigido por las creencias y diversos niveles de concienciación. Así como la fraternidad médica cree que un conocimiento exacto y profundo del virus y del sistema inmunológico, nos permitirá enfrentarnos con efectividad al VIH/ SIDA, mediante vacunas y tratamientos, una o un científico social racional considera que un conocimiento exacto y profundo acerca de las creencias de las personas, nos permitirá entender el comportamiento y modificarlo para reducir la vulnerabilidad a la infección, así como lograr que el comportamiento de la gente sea favorable para las personas que presentan el VIH/ SIDA.

2.3.2 Efectos colaterales valor estético y tecnología

La estrategia es producto de un acto creador, innovador, lógico y aplicable, que genera un grupo de acciones coherentes de asignación de recursos y decisiones tácticas. Estas acciones van encaminadas a lograr que la empresa alcance una posición competitiva ventajosa en el entorno socioeconómico donde se desenvuelve y mejorar la eficacia de la gestión.

El concepto de estrategia puede definirse, a lo sumo, por dos perspectivas:


• Desde la perspectiva de lo que una organización pretende hacer.
• Desde la perspectiva de lo que una organización finalmente hace.

En la primera perspectiva la estrategia: “Es el programa general para definir y alcanzar los objetivos de la organización y poner en practica su misión”.

En la segunda perspectiva la estrategia es: “El patrón de respuestas de la organización a su ambiente a través del tiempo”. El valor estratégico es aquella cualidad intrínseca al objeto que suscita la admiración, estima, respeto, afecto, búsqueda y complacencia que genera un grupo de acciones coherentes de asignación de recursos y decisiones tácticas. Es la definición fusionada de valor y estrategia.


Tecnología es un conjunto ordenado de instrumentos, conocimientos, procedimientos y métodos aplicados en las distintas ramas industriales. La tecnología puede ser: fija o flexible.

Fija: No esta cambiando continuamente (siderúrgica, refinerías de petróleo, cemento y petroquímica).

Flexible: Tiene varias y diferentes formalidades ejemplos: industria alimenticia, automotriz, medicamentos, etc.

La tecnología ayuda a tener mejor producción, puede abaratar los costos, y las consecuencias: contaminación, despido masivos de obreros, costos social alto. Los administradores deberán conocer bien el tipo de producto que se va a obtener, el proceso, los insumos, etc. para determinar que tecnología se va a utilizar. Por lo tanto el valor tecnológico es la capacidad de aplicar todas las herramientas al entorno que nos rodea.

2.3.3 Valores y el uso racional de recursos naturales

El desarrollo de la agricultura propició la producción de grandes cantidades de alimentos con mayor fiabilidad y en áreas de tierra más pequeñas.

El ambiente natural pronto excedió en su capacidad de proveer las necesidades primarias, generándose en la población necesidades secundarias. Los nuevos requisitos obligaron a fertilizar las tierras con objeto de hacerlas más productivas.

Con el crecimiento de la civilización y la concentración de personas en ciudades, aumentaron los requisitos de recursos naturales y se extendieron aun más las necesidades secundarias.

Fue necesario organizar la agricultura sobre grandes áreas para proveer a los habitantes urbanos. El transporte desde las granjas a las ciudades llegó a ser esencial, así como el suministro a las industrias de metales y todo género de minerales, piedra, madera para la construcción de edificios, vehículos, etc. Además, fueron requeridos gran cantidad de animales domésticos (vacas, cerdos, ovejas, etc.).

El uso racional del ambiente, que incluye la preservación de áreas reservadas, sea para el estudio científico, o como utilidad estética o recreacional.


La preservación también sirve a un propósito ecológico para mantener la función del ambiente total. Pero la preservación o la protección de recursos naturales no es sólo preocuparse de la conservación; un uso racional también implica conservación. Así, segar las mieses, limpiar el bosque, rozar los prados para el ganado, pescar, son actividades coherentes y necesarias; igualmente, se puede considerar una parte legítima del uso racional de recursos la caza de animales salvajes, cuando se llevan a cabo de forma que perpetúen el recurso y no lo pongan en peligro.

El rendimiento sostenido se entiende como, por ejemplo, cuando se caza y pesca tomando sólo el sobrante anual de individuos, así como no poner en peligro las crías que mantendrán ese sostenimiento. Igualmente, la tala de árboles o el corte de céspedes deben eliminar únicamente el incremento anual, o la porción capaz de ser reemplazada a lo largo de un periodo de años, mediante proceso natural o con ayuda humana si es necesario.

Si en un futuro se redujera el crecimiento de la población, sería posible disfrutar de un buen desarrollo tecnológico, un buen nivel de recursos vivos, y una amplia gama de lujos, en tanto que la presión sobre los recursos disponibles sobre la tierra sería aceptable.

2.3.4 Valores y control de contaminación ambiental

Para solucionar el problema de la contaminación es de urgente necesidad tomar algunas medidas.

1. El Estado debe preocuparse del problema de la contaminación, dando leyes severas, controlando su cumplimiento y sancionando a los transgresores.

El problema ambiental es un problema que afecta al bien común y a la calidad de la vida, y, en consecuencia, no puede quedar al libre albedrío de las personas. El bien común es una responsabilidad del Estado como representante del bienestar de todos los ciudadanos.


2. Una alta responsabilidad incumbe a los gobiernos municipales, responsables directos de la disposición de la basura y las aguas servidas; del control del parque automotor; de las áreas verdes; del control de los ruidos molestos; del ornato, y de las emisiones contaminantes en su jurisdicción.


3. Los ciudadanos deben tomar más conciencia del problema, exigir respeto por el medio ambiente y no contribuir a su deterioro. El aporte de los ciudadanos, individualmente, puede ser muy grande en algunos aspectos:


• No arrojar la basura y los desechos en las calles ni en cualquier lugar.

• Evitar los ruidos molestos, tanto a nivel de barrio (escapes abiertos, bocinas, música fuerte) como a nivel doméstico.


• Erradicar hábitos sumamente contaminantes, como el escupir y hacer deposiciones en la calle o en los parques y jardines, etc.


• Sembrar árboles y colaborar en el mantenimiento de las áreas verdes.

• No utilizar productos que contienen contaminantes, como CFC (desodorantes en aerosol), gasolina con plomo, etc.


• Si utilizan vehículos automotores, regular periódicamente la combustión del motor para evitar la producción de gases tóxicos.


4. Se deben usar alternativas menos contaminantes como abonos orgánicos en lugar de los sintéticos; transformar los desechos urbanos orgánicos en abonos; controlar biológicamente las plagas, es decir, combatir los insectos dañinos con sus enemigos naturales, etc.


5. Prohibir la propaganda ciega para los insecticidas, herbicidas y otras sustancias tóxicas, debiéndose alertar obligatoriamente al usuario sobre los efectos contaminantes y letales de las mismas.


6. Educar a la población a través de las escuelas y medios de comunicación (TV, radio, periódicos) en el respeto por el medio ambiente y en la erradicación de pésimas costumbres de contaminación ambiental.

2.2 El Profesional Integral



Los Valores son el resultado de la interacción entre conceptos, sentimientos y acciones. Actúan de filtro de esos mismos conceptos, impregnan las actitudes previas al conocimiento, están en la base de la autoestima, de la identidad de las personas y de los mecanismos que mueven al cambio conceptual y de los propios valores.

Debemos saber que los valores conforman las actitudes de cada persona según hayan sido inculcados en el seno familiar, de hay que los profesionales apliquen los valores de distinta forma que la sociedad en general.

De modo que el profesional sea comprometido con su trabajo, empresa, horarios y sobre todo tome decisiones correctas ante las problemáticas que se presenten teniendo una visión ética hacia sus compañeros y el medio ambiente.

2.2.1 Formación de valores del profesional

La formación de valores supone una relación entre la persona en tanto particular, con la comunidad entendida como lo general, de lo interior con lo exterior, es decir, de la interiorización de las normas con las regulaciones y valores comunitarios, de lo individual y lo colectivo, o sea, del reconocimiento de sí mismo con el reconocimiento de valores y normas compartidas y por tanto, legítimas.

En la sociedad actual, la formación y la capacitación de las personas es una necesidad. El desarrollo de la ciencia y sus aplicaciones técnicas y tecnológicas en diferentes ámbitos de la vida del hombre han proyectado el quehacer educativo a un lugar de prioridad. Claro que no siempre ha sido así, fue necesario transitar por una larga historia y arribar a la Revolución Industrial y a la Ilustración para que a fines del siglo XVIII, los sistemas educativos nacionales se constituyeran como una respuesta a la necesidad de universalizar a la educación, en un sentido formal institucional, y con ello, permitir que la educación, bajo el amparo de las leyes nacionales y la rectoría del Estado, pasara a formar parte de lo cotidiano en esa relación cercana entre maestro, alumno, planes y programas de estudio, comunidad escolar y comunidad social que ahora ya son parte de la vida social, cultural y política de los seres humanos y de la sociedad misma. Es esta inclusión en la vida del hombre que convierte a la educación en un factor determinante del desarrollo de la revolución científico-técnica actual, pasando a ser además objeto de estudio de su propia disciplina, la Pedagogía.

La formación de valores con el tiempo se va haciendo de la siguiente manera:

• De los seis a los siete años, la aceptación de la norma parte de cierta uniformidad percibida, la razón la tiene quien sostiene esta norma.
• De los ocho a los nueve años, la norma es arbitraria, y en consecuencia, convencional.
• De los diez a los once años, la norma es convencional pero reviste autoridad.
• De los doce a los trece años, si la regla es arbitraria es entonces cambiante y si es así, lo que yo opino es lo mejor.
• De los catorce a los dieciséis años, la norma desempeña una función social en tanto hace que el individuo sea o no parte de un grupo.
• De los diecisiete a los dieciocho años, Las normas se legitiman por su uso, no son más que meras costumbres no cuestionadas.
• De los dieciocho a los veinticinco años, las normas facilitan la interacción social y son resultado del consenso.
• De los veintiséis años en adelante la formación de valores de un profesional ya esta completa. Si no lo es así quiere decir que en cierto periodo de vida de la persona se perdió uno o más valores lo que ocasiona que en varias veces la formación termine arruinándose parcialmente.

2.2.2 Actitudes y componentes actitudinales. Componentes cognoscitivo, afectivo y conativo.

Según Milton Rockeach una actitud es una organización de creencias interrelacionadas, relativamente duradera, que describe, evalúa y recomienda una determinada acción con respecto a un objeto o situación, siendo así que cada creencia tiene componentes cognitivos, afectivos y de conducta. Cada una de estas creencias es una predisposición que, debidamente activada, provoca una respuesta preferencial hacia el objeto de la actitud o hacia su situación, hacia otros que toman una posición con respecto al objeto de la actitud o hacia su situación, o hacia el mantenimiento o preservación de la actitud misma. Como el objeto de una actitud se encuentra siempre dentro de una situación acerca de la cual también tenemos una actitud, una condición mínima de conducta social es la activación de por lo menos dos actitudes que actúan entre sí: una que se refiere al objeto de la actitud y otra que se refiere a su situación.

La actitud no es un elemento irreducible, un “átomo” de la personalidad, sino que es un conjunto de elementos que se relacionan entre sí, en la definición que se cita estos elementos son denominados creencias, pero también podría haberse llamado conocimientos, expectativas o hipótesis.

Puede definirse una creencia como la “adhesión a una idea, esto es persuasión de que es una idea verdadera… la creencia aparecerá… como algo opuesto al saber y, en cierta medida, a la opinión pero al mismo tiempo como algo que puede fundamentar inmanentemente la aserción perteneciente a la naturaleza del saber mismo”. La creencia puede aludir a la “verdad” o falsedad de un objeto o situación, a la valoración del mismo como bueno o malo o a juzgar una posible acción en relación al objeto o situación como apetecible o rechazable. Sea cual fuere el contenido de una creencia, la misma constituye “una predisposición a la acción y una actitud es un conjunto de predisposiciones para la acción relacionadas entre sí y organizadas en torno a un objeto o situación”.

Toda creencia constitutiva de una actitud presenta tres componentes:

1. Un componente cognitivo porque representa el conocimiento que, dentro de ciertos límites de certeza, tiene una persona acerca de lo que es verdadero o falso, bueno o malo, deseable o indeseable.

2. Un componente afectivo porque, supuestas las condiciones adecuadas, la creencia es capaz de despertar afectos de intensidad variable que se centran:

a) En el objeto de la creencia, o
b) En otros objetos (individuos o grupos) que toman una posición positiva o negativa con respecto al objeto de la creencia, o
c) En la creencia misma, cuando su validez es notoriamente puesta en duda, como sucede en el caso de una disputa.

3. Un componente de conducta, porque la creencia al ser una predisposición de respuesta de umbral variable, debe coincidir a algún tipo de acción cuando es activada convenientemente.
Quizá sea oportuno aclarar que el término conducta se está utilizando en su más amplia acepción, es decir, se entiende por conducta cualquier respuesta que un sujeto presenta ante un estímulo, respuestas que pueden ser fisiológicas, motrices, mentales, o combinaciones de ellas.

Es muy difícil establecer un límite temporal para decir que una predisposición constituye una actitud o no llega a merecer tal denominación. Sin embargo, es necesario dejar claro que aquellas predisposiciones que son momentáneas no son actitudes, es necesario que presenten alguna estabilidad en el tiempo para que se las juzgue como tales.

¿Para qué sirven las actitudes? Entre los estudiosos del tema no hay acuerdo respecto a la respuesta a este interrogante. Quizá puede contestarse diciendo que una actitud se puede comparar a una teoría científica en miniatura; desempeña funciones parecidas y tiene parecidos vicios y virtudes. Una actitud, como una teoría, es un cuadro de referencia, ahorra tiempo, organiza el conocimiento, tiene consecuencias para el mundo real y está sujeto a los cambios que le imponen los nuevos datos. Una teoría, como una actitud, es un juicio previo, puede ser selectiva y parcial, tal vez contribuye al mantenimiento del status quo, posiblemente apasiona cuando es puesta en duda y puede oponerse al cambio cuando los nuevos datos la fuerzan a ello. En una palabra, una actitud puede, en mayor o menor grado, actuar como una buena o mala teoría y dependiendo de la clase de teoría conforme a la cual actúa, la actitud puede servir una función mejor que otra.

Aunque ciertos autores sostienen que existen algunas actitudes básicas innatas, por ejemplo el miedo innato a lo extraño, es indiscutible que sea por sucesivas diferenciaciones de esas actitudes básicas o sea por adquisición de actitudes no dependientes de ellas, está fuera de discusión que los procesos que posibilitan el cambio y desarrollo de actitudes son procesos de aprendizaje.

Los componentes de la actitud son 3:

1. Componente cognitivo: se refiere a las expresiones de pensamiento, concepciones y creencias, acerca del objeto actitudinal, en este caso, la Estadística. Incluye desde los procesos perceptivos simples, hasta los cognitivos más complejos.

2. Componente afectivo o emocional: está constituido por expresiones de sentimiento hacia el objeto de referencia. Recogería todas aquellas emociones y sentimientos que despierta la Estadística, y por ello son reacciones subjetivas positivas/negativas, acercamiento/huida, placer/dolor.

3. Componente conductual o coactivo: aparece vinculado a las actuaciones en relación con el objeto de las actitudes. Son expresiones de acción o intención conductista/conductual y representan la tendencia a resolverse en la acción de una manera determinada.

Introducción y Comentario (Unidad I)

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Esta pagina/blog esta referida al impacto que ejercemos nosotros (el hombre) sobre el medio ambiente, y aclaro "nosotros", ya que solemos hacernos "sordos". Al menos que seas un robot pues en este caso no te haces responsable, pero si pones tu conciencia o mente a este robot pues te haces responsable, ya que sabemos que el humano crea a los robots.

Hay muchos temas que se relaciona. Las personas contaminan, en ciertos casos algunos son problemas de pensamiento; Solemos ser empedernidos y decir "Mejor que ya se acabe el mundo". Pues al parecer solo piensas en ti o ya no quieres vivir, pero no lo estas pensando bien, en este caso deves encontrar una mejor motivación y tratar de ayudar.

Solo pensar en el humo que provoca las fabricas y los autos, sabremos que es dañino para nuestra salud. Cuando tiras basura, se dirige a algunas empresas que se dedican a quemarla, pero si lo colocas en el lugar adecuado, esta basura llegará a las empresas o fabricas que hoy en día están pensando en las tres R's (Reducir, Reutilizar y Reciclar), y no solo las empresas deven de aplicar esta regla, también nosotros y ¿por que no? Y también los robots, el humanos los crea, ¿por que no ayudar al medio ambiente?.

Más que un comentario es hablar sobre la importancia en muchos de los aspectos que se vieron en el tema de "Impacto Ambiental" y tener un poco de mayor conciencia sobre esto. Para ello se desarrollaron varios equipos en un salón de clases donde se dividieron los temas y se trato de hablar lo mejor posible y ejercer conciencia sobre el medio ambiente y conocer algunos aspectos un poco más científicos sobre esta.

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